27 feb. 2011

Borracho

Estoy borracho, borracho de la luna que tristemente alumbra esta fría noche, borracho de deseos que jamás se cumplirán, borracho de ganas de verte, de sentarme a tu lado, pero también borracho de dolor, de ganas de hacer sufrir, de muerte. Mi estado de embriaguez me hace ver distorsionada la cruda realidad, lo cual me hace feliz esta noche, pero mañana despertaré en este mundo que me vio nacer, que me verá morir. Mañana bajaré de mi nube de acero, y me estrellaré en el suelo más duro y polvoriento imaginable. Me odiarán, me odiaré, pero tendré mi conciencia tranquila, hice lo correcto. Crees que no me necesitas, pero te equivocas, o quizá soy yo quien se equivoca, porque al fin y al cabo, estoy borracho.

1 comentario:

  1. ¿Qué se puede comentar en una entrada como ésta? Que me encanta, ya te lo he dicho. ¿Sabes que es una de las cosas que más me gusta de ti? Tu conciencia tranquila.

    Y sí, de esta borrachera ha salido algo bueno. No lo dudes. Ah, y no me equivoco. Yo no estoy borracha.

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