25 feb. 2011

That sweet flavor

Apuesto mi fortuna a una sola carta, gano, pero cada vez que la suerte me sonríe muero un poco. 
¿Para qué quiero ganar, si cada gran victoria es a la vez una pequeña derrota?
En cambio, cada error, cada fallo, cada lucha inútil, cada herida de guerra dejan ese sabor dulce en mis labios. Es por eso que apuesto, no me importa perder, en cierto modo lo prefiero, nací abatido, crecí en el fracaso y juro por Dios que quiero morir derrotado, pero por haber luchado.

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